chef

Sobre aspiraciones y falsas esperanzas

Alex Atala. Fotografía de Edu Simões para Observer Food Monthly

Alex Atala. Fotografía de Edu Simões para Observer Food Monthly

A menudo suelo decir que todo nos iría mejor si aprendiéramos a ser buenos consumidores, unos responsables, porque realmente pienso que es el mundo en el que vivimos, en uno de consumo, y esa es nuestra mejor oportunidad de corregir el rumbo para las futuras generaciones, o qué carajo, para nosotros mismos. De ahí que muchos piensen que nuestras sociedades son consumistas; graso error. No es fácil hacer distinciones, aunque si nos ponemos, el ejercicio es muy simple. ¿Es lo mismo sociedad de consumo que sociedad consumista? No, lo segundo es generalizar y dar por sentado que cada individuo se comparta igual que otro (aunque ciertamente, nuestros hábitos modernos parecen empeñados en tirarnos, todos a una, por un acantilado). Una es consecuencia de la otra, y son esas consecuencias las que podemos evitar con unos hábitos de consumo que persigan la subsistencia de la comunidad por encima del producto a la venta. No hay nada malo en el consumo siempre que tus valores, sean los que sean, partan del arraigo a la naturaleza. Lamentablemente, es el desarraigo a ésta el que impera. para acabar destrozándolo todo.

Así, tendemos a mezclar temas que no son puramente naturales sino creaciones interpuestas, como el sistema capitalista (que no es lo mismo que el capital) o cualquier otro el que cada uno haya nacido y crecido. Esto nos lleva a creer que el talento, la clarividencia o la lucidez se compran; tal vez no de forma directa (porque aún no ha habido una compañía, excepto las de tratamientos de fertilidad, que se haya atrevido a prometerlo), sino de forma indirecta.

El brasileño Alex Atala es ejemplo de riesgo, esfuerzo y desarrollo sostenible. También de imán para mediocres y altivos que ven erróneamente en el dinero una forma de llegar ser como él. Por eso, por ser ojo del huracán, y aunque seguramente no sea perfecto, porque el hombre tendrá sus defectillos, le dedico el capítulo 3 de ‘50 chefs que debes conocer para ser un buen foodie’.

Universos alternativos

Me gusta fantasear con ideas intangibles -que no imposibles o irreales-. Por ejemplo, los estados del alma. O, por ejemplo, los universos paralelos, o los alternativos. Realmente creo que lo intangible mueble el mundo, y pienso que quien controle lo emocional, controlará al menos uno de los muchos universos que deben existir.

De todo esto (no del titiritero que nos controla a todos sino del poder de lo emocional) hablo en el segundo capítulo de '50 chefs que debes conocer para ser un buen foodie', en torno a la figura de la mexicana pastry chef Alejandra Rivas. De eso, y de la importancia de, ni olvidar nuestras raíces, ni despreciar las de otros.

Alejandra Rivas

Alejandra Rivas

Guadalajara (México) - Imagen de lewildexplorer.com

Guadalajara (México) - Imagen de lewildexplorer.com

El fenómeno de la inmigración

Es apasionante trazar paralelismos entre zonas remotas -y sentimentalmente distintas-, para finalmente comprobar que aunque el tiempo y la distancia las separen, y aunque las situaciones que surjan puedan ser estéticamente opuestas, los patrones se repiten de un modo idéntico. Es igualmente apasionante, un gran gozo a experimentar, comprobar que siempre surge luz de la mezcla y nunca de lo antagónico. Cuando lo distinto se mezcla, hay vida, hay amor y hay progreso.

De todo esto hablo en el primer capítulo de 'Cincuenta chefs que debes conocer para ser un buen foodie' y, concretamente, a través de estos dos señores de aquí debajo que, a simple vista, no parecen tener nada que ver entre ellos, ¿verdad? Pues siento decirte que te equivocas, y lo sabes.

Albert Adrià

Albert Adrià

David Bowie

David Bowie